El músico Rosendo Mercado visitó el pasado 13 de marzo El Valle de los Neandertales, el enclave arqueológico y paleontológico de relevancia internacional ubicado en el Valle del Lozoya. La invitación partió de Enrique Baquedano, codirector del equipo de excavación junto con Juan Luis Arsuaga y Alfredo Pérez González. La jornada adquirió un significado especial: uno de los fósiles más relevantes hallados en uno de estos yacimientos, la Cueva Des-Cubierta, —el trofeo de un rinoceronte asociado a un hogar neandertal— fue bautizado como “Rosendo” por Baquedano en homenaje al legendario músico de Carabanchel. Durante su visita, el artista recibió una réplica a escala 2/5 de este fósil excepcional, que formará parte de la colección expositiva del futuro museo que se inaugurará próximamente en este lugar único para la comprensión del comportamiento neandertal.
El gesto de poner nombre a fósiles singulares es una tradición arraigada en la historia de la arqueología y la paleoantropología. Ejemplos célebres incluyen a “Lucy”, el Australopithecus afarensis nombrado en referencia a la canción Lucy in the Sky with Diamonds por su descubridor Donald Johanson; el “Dear Boy” de Mary Leakey; o “Miguelón”, el Homo heidelbergensis de Atapuerca bautizado así en honor al ciclista Miguel Induráin. El propio Arsuaga ha recurrido a esta práctica en varias ocasiones, como con “Elvis”, una pelvis de Homo heidelbergensis.
La presencia de Rosendo en el Valle permitió compartir con él la importancia científica y patrimonial de estos yacimientos únicos, estrechando así los lazos entre cultura, ciencia y patrimonio.